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sábado, 14 de febrero de 2026

Astrogeopolítica: La Conjunción Saturno Neptuno en Aries - "El Renacimiento de la civilización Rusa - Wladimir Putin el Katehon y la guerra escatológica civilizatoria"

La conjunción de Saturno y Neptuno en Aries en 2026 no constituye un episodio aislado del ciclo sinódico, sino la apertura de un comienzo histórico de larga duración. Al producirse en el punto vernal (0° de Aries) —cercano al ecuador terrestre y al plano invariable, ámbito de máxima manifestación de los ciclos planetarios en el plano material— inaugura un ciclo de aproximadamente quinientos años, cuyo alcance trasciende sistemas políticos, economías e ideologías para inscribirse en la esfera más profunda de las transformaciones civilizatorias. Saturno y Neptuno encarnan el tránsito entre la disolución de las formas agotadas y la cristalización de un principio nuevo. En Aries, signo de génesis, fuego y acción primordial, esta transición adquiere una dimensión a la vez ontológica, estratégica y geopolítica: la historia no solo se reordena, sino que renace desde sus fundamentos invisibles. En este umbral, Rusia se manifiesta como espacio privilegiado de condensación histórica. Tras la disolución iniciada en 1989, el movimiento no apunta a restaurar el pasado, sino a la afirmación de un Estado-civilización. Su poderío militar de vanguardia, sin equivalente en el mundo contemporáneo, aparece como la expresión tangible de una fuerza fundacional en emergencia, mientras una continuidad espiritual profunda, arraigada en principios tradicionales y en la noción de orden trascendente, reconfigura la autoridad y la forma política frente a la disolución moderna, reuniendo pasado, presente y futuro en una misma corriente de destino. Así, la supremacía militar rusa deja de ser únicamente un dato geoestratégico para revelarse como signo visible de un renacimiento civilizatorio. 2026 no anuncia solo una variación en la correlación de fuerzas: señala la reaparición de un principio fundacional, capaz de proyectar poder, tradición y destino en una nueva escala del tiempo histórico. Un nuevo capítulo decisivo se abre. Un orden multipolar comienza a perfilarse en el horizonte. Y en el corazón de esa transformación, Rusia, como un ave fénix que surge de sus propias cenizas, renace para cumplir un nuevo rol en la historia mundial.